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lunes, 11 de enero de 2021

De las tormentas y Santa Bárbara

Mis recuerdos, estos días, me llevan de forma reiterada a mi abuela paterna. Era una mujer de pelo blanco y largo, recogido con destreza en un gran moño. Siempre la conocí vestida de negro, de luto, por mi abuelo. Siempre activa, siempre resolutiva y siempre alerta. No estudió y no sabía escribir más allá de aquella firma retorcida que aprendió a dibujar en papel de estraza. De mi abuela se atisbaba, al observarla, que sus miedos eran pocos. 

Foto de Manuela Milani
Consciente de que no se enfadaría voy hoy a contar un secreto de ella, le daban pavor, pánico, horror, las tormentas. No estas tormentas de ahora, le daban miedo las de antes, las que no salían en la televisión, las que no tenían nombre, las que ella, muchas veces a solas, pasaba escondida en la alcoba sin ventanas, allí donde se atrincheraba al ver oscurecer la tarde y redoblar los truenos. 

Alguna tarde de tempestad la pasé en su casa. Ella rezaba en alto y yo aun recuerdo aquellas plegarias. No soy experto en tipos de rezos u oraciones, no sabría diferenciar si eran de petición o de intercesión, o tal vez de imprecación. Lo que si que sé, es que yo en esos años jóvenes, las sentía a modo de sortilegios o conjuros que pretendían que la borrasca se fuese.

"Santa Bárbara bendita, en el cielo hay una ermita..."

No soy capaz de encontrar en mi memoria más versos o rezos de esta Santa "ahuyenta tormentas", la memoria se torna cómoda en los tiempos de Internet y me resisto a buscar en Google como continua la oración. Lo que si se me viene a la memoria es un refrán popular también vinculado a la consabida santa:

"Solo nos acordamos de Santa Barbara, cuando truena" 

Y heme aquí, oyendo los truenos de una pandemia voraz, nueva, desatada, con muchas personas que saben mucho, con otras más que opinan demasiado, con otras muchas, tal vez los más silenciosos, que están cansados y desbordados. Y busco a alguna Santa Bárbara para este tipo de tormentas en los recuerdos de mi abuela, y no la encuentro, pero me alegra percibir que este virus tan voraz y entrometido haya sido capaz de traerme, a mi presente, aquella alcoba de mi infancia.

domingo, 29 de enero de 2017

Lo efímero y lo permanente

Decía algún texto que leí en la juventud aquello de "Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de luchas de clases". En la escuela, al menos en las que yo convivo no existen estas luchas de clases (no es poco) pero hay otras. Me permito modificar el entrecomillado, no creo que nadie se ofenda por ello y traer una frase que hago propia y también entrecomillo, "Toda la historia del aprendizaje de una persona, es una historia de lucha entre lo efímero y lo permanente". Si un alumno sacó un ocho en un examen hoy, ¿sacaría pasado mañana otro ocho si se le hiciese una prueba similar sin aviso previo?. 

Como alumno que uno fue, y sobrevivió -y también disfrutó- a aquellas clases magistrales desde lo alto de las altas tarimas, y pensando en el poso que dejaron los primeros aprendizajes, aquellos mapas de cabos, de ríos, de montes; aquellos dictados, tiempos verbales, y reglas de ortografía; aquellas agotadoras ristras de sumas, de divisiones, de raíces cuadradas. Pienso en todo ello y recuerdo los pocos medios, los pocos métodos, las pocas ganas de algunos y el sonido de la palmeta cuando se abalanzaba sobre alguna mano o incluso algún sereno trasero. Pienso si lo que aprendí perdura o se marchó, si solo sirvió para sacar alguna nota de algún examen o realmente forma parte de mi disco duro. En ese debate estoy si echo la mirada atrás y pretendo entender si adquirí las competencias básicas o esenciales que en aquellos tiempos no tenían cuerpo pero si que creo que estaban en las razones últimas por las que mis maestros -buenos y malos- ejercían su labor. ¿Qué quedó y qué se fue de aquellos años?.

Hoy, si miro como docente, los contenidos siguen ahí, los ríos, los verbos, la maravillosa tabla periódica (soy químico), siguen ahí, permanentes, inalterables e inmutables. Aparecieron las actitudes y los procedimientos, la atención a la diversidad y los "progresa adecuadamente", los ordenadores y las pizarras digitales, las clases invertidas y la gamificación. Desaparecieron las palmetas y aparecieron los psicólogos. Apareció el bilingüismo y desapareció el cuarto de los ratones. Cambios y más cambios que han mejorado, a mi juicio, lo que un padre o una madre espera de eso que llamamos Educación (con mayúsculas) sin dejar de preguntarme, eso si, ¿qué queda y qué se va de lo que mis alumnos aprenden cada día?.

Adaptarse, ese creo que podría ser el mantra. No dejar pasar los trenes, no vuelven, o cuando lo hacen, ya vienen otros llegando. Alumnos, profesores, administración educativa y familias deben adaptarse (¿formarse?) a las realidades e ir sacando lo mejor de cada tiempo. En este devenir espero que permanezcan valores, recuerdos y conocimientos que sirvan a los alumnos para desarrollar mejor sus vidas, para ser competentes en lo que cada cual acabe ejerciendo. Espero que se marchen sinsabores, rencores y gilipolleces que tanto antes como ahora convivían y/o conviven en nuestro sistema educativo.

viernes, 15 de julio de 2016

Pasar el tiempo

Leía hace unos días "La tierra que pisamos" de Jesús Carrasco, un libro magnífico que desde aquí recomiendo. En él, y espero que esto no sea considerado "spoiler", encontré un párrafo donde señalaba que uno de los protagonistas del relato pasaba, el aburrido tiempo de misa, ocupado en mirar los entretenidos suelos de la iglesia. Sería una iglesia de las de suelos bonitos, y unas misas, de las que no hacen "engangement". Leyendo este párrafo recuerdo mi infancia y aquella habitación empapelada con flores azules que servían, en las noches de fiebre y en las horas de obligada siesta, para ser contadas hasta la saciedad con el simple objeto de "pasar el tiempo".

Pasar el tiempo de aquella manera era habitual. No había dispositivos que notificasen nuestra actividad social cada quince segundos. No había whatsapp, ni facebook. Los veranos eran largos y allá por el pueblo "caían bichos del Sol" decía mi madre, si salías a la hora de la siesta. No hace tanto de aquello. 

Hoy los niños y las niñas no suelen contar flores de paredes empapeladas, ni intentar descubrir los patrones de los techos de escayola de las consultas de los dentistas y, me corrija algún lector si me equivoco, pocos van a misa pues allí no hay wifi. 

En ocasiones pienso que hemos olvidado algo muy importante, no sabemos aburrirnos. Estos pequeños dispositivos cargados de sonidos y ventanas emergentes han matado nuestro aburrimiento y ya nadie cuenta flores o realiza laberintos imaginarios sobre el suelo de las iglesias. No se bien si es bueno o malo lo olvidado. Supongo que será bueno, -o no que diría un gallego- pues hasta los mayores, como yo, van más o menos pegados a esos dispositivos endiablados.  

jueves, 18 de junio de 2015

De nuevo la Educación: de Casandras y Sísifos


Photography by Victoria Ivanova
No quiere el que con aun algo de fuelle alimenta esta fragua ser un pesimista redomado. No es esa la labor de un docente que cada día ve en el brillo de los ojos de sus alumnos las ganas de aprender, de alcanzar metas, de ir hacia adelante en este, cada día, más difícil mundo educativo.

No pretende el que estas letras deja aquí a la suerte de propios y extraños ser como la pobre Casandra que con su don de ver los futuros augure uno negro para los días que van y vienen en la importante realidad educativa de nuestro país. No hará caso el herrero a las miles de Casandras que cada día ven como, según los colores de las banderas que democráticamente se eligen, la Educación, sufre vaivenes y marejadas. Hará caso omiso pues (como quieren los dioses) de las profecías y los futuros que esas nubes negras advierten y seguiré creyendo en Sísifo y su incansable tarea de subir y volver a subir pese a los nubarrones. No dejará el que escribe de sorprenderse, mientras incansable, sube la piedra en el inframundo. No dejará de sorprenderse de como el hombre (ese mono evolucionado) ha sido capaz de hacer tantas y tantas cosas maravillosa y se ve incapaz de poner sentido común y acuerdos para llegar a una Idea Común para con la Educación.

Desde aquí, desde esta fragua, animo a Dioses, Semidioses y a todos los que están sentados junto ellos en los tronos, paraninfos o altares, que piensen en los receptores últimos de sus decisiones "político-educativas", que pongan algo de sentido común y empatía para con los "docentes Sísifos" que cada día luchan a pie de aula para mejorar nuestra sociedad y también la suya, la de esos Dioses que evitan que creamos en las profecías de nuestra Casandra más cercana. Y sin que resulte una amenaza, o un chantaje, nunca sería esa la intención, que no olviden que cuando la roca está arriba, en lo alto de la montaña, justo antes de volver a caer, podría hacerlo sobre ellos.

jueves, 29 de mayo de 2014

Formación docente, metodologías y MOOCs...y valor

"Todo cambió mucho en poco tiempo".

Muchas son los cambios a los que uno se "enfrenta" en la vida. En la docencia, como no podía ser de otra manera. los cambios son vertiginosos. Nuestros alumnos son cada día más críticos con la metodología tradicional de la clase magistral (o semi-magistral), y solo los alumnos excelentes sacan buen partido de ella -al igual, creo yo,  que lo sacarían de cualquier otra- y de sus excelencias. Pero los más remolones, a los que les cuesta un poco, o a los que les cuesta mucho, se debaten entre dispositivos tecnológicos y libros de texto. Navegan y naufragan entre la jerga de la  mensajería instantánea, los análisis morfológicos y las reglas de ortografía.

http://www.flickr.com/photos/74122471@N00/4577477458
No es objeto de esta entrada denigrar o demonizar la clase de tarima, la de los apuntes dictados, la que el que escribe tuvo y salio ileso. Tampoco las críticas de los alumnos a este método son voraces o sacrílegas. No es una rebelión lo que en estas clases sucede. Lo que si es cierto que en los días en los que vivimos  motivar a los alumnos a aprendizajes basados en la memoria,o en el "mañana pregunto el tema cinco", es cada día más difícil. La cultura del esfuerzo (sino fue de la necesidad) se marchó hace tiempo de nuestras aulas y no muchas son las herramientas de las que dispone el docente para "ganarse" a sus alumnos y llevarlos por los senderos del aprender, usando únicamente metodologías tradicionales.

http://www.flickr.com/photos/47574448@N00/312918380
¿Qué hacer entonces?. Dejarse llevar por nuestra experiencia aprendida y pensar que lo que a nosotros nos servía, debería ser útil para ellos. O, tal vez, abrir nuevas puertas a otros métodos, ir probando lentamente, con tranquilidad  y sin desanimo para mejorar la motivación de los alumnos en los tiempos en que pocas cosas ya les motivan. Las TIC y el Aprendizaje Basado en Proyectos pueden ser dos potentes herramientas de cambio.

Estos días he estado simultaneando un Mooc sobre Aprendizaje Basado en Proyectos y un curso, -clásico ya-, en Moodle sobre el mismo tema. Ambos organizados por el INTEF.  No es obsesión, ha sido casualidad  que me ha permitido ver dos formas de enfocar un mismo tema (con la complicidad de las TIC).

El curso en Moodle sobre Aprendizaje basado en Proyectos ha sido muy interesante y ha estado muy bien tutorizado. El MOOC sobre el mismo tema ha sido más fresco, dinámico, más social, más libre, menos encorsetado. Certificaciones oficiales frente a "badges". "Todo cambio mucho en poco tiempo".

http://www.flickr.com/photos/12836528@N00/8234194293

Traslado mi experiencia a otros docentes y les animo a formarse -como quieran, por supuesto-  en otras Metodologías para sus aulas. Claro que estamos un poco "jodidos". Obviamente las cambiantes leyes y los nativos digitales que tenemos en nuestras aulas nos ponen a prueba en cada instante. Claro que nos sentimos a veces muy solos frente a la heterogeneidad y la desmotivación de nuestros alumnos. Claro que no tenemos una administración cercana y constructiva, más bien los contrario. Claro que algunas familias no son precisamente nuestros cómplices -como debieran serlo-  y si nuestros enemigos en la Educación de sus hijos. Todo esto y algunas cuestiones más son algunas de las "heridas" que tenemos. Pero...

"Todo cambio mucho en poco tiempo". ¿Cambiaste tú?.


miércoles, 9 de abril de 2014

Vuelve "La Fragua del Tic"



Tras mucho trastear aquí y allá "La Fragua del TIC" vuelve remozada (con los posts que mejor me parecieron dejar de tiempos pasados) a estar "llameante", con bastante carbón y también con fuelle para seguir encendida a tope. Hemos estado en sitios "de pago" (dominio y espacio web propio), donde he trasteado con CMS, LMS, y todo tipo de cacharrería web, pero me he cansado de pagar por algo que poco me ofrece ya. Vuelvo por lo tanto a la jungla de lo "enlatado" y de lo "precocinado" como son los blogs de Blogger, siendo estos, y en este momento, donde dejaré mis reflexiones y opiniones más largas (allende las redes sociales). Aquí debajo hay artículos sobre muchas cuestiones que no quiero que se las lleve el "delete" de mi teclado. Reflexiones o paranoias de algún día en el pasado cuando tenía menos canas y menos mala leche.






Vuelve la Fragua a la carga. Vuelve para quedarse.

viernes, 24 de mayo de 2013

Heráclito, su río, y algunas cuestiones docentes

Vuelve uno por estos lugares que tiene demasiado aparcados que no olvidados. Son los tiempos que tocan.

Hace unos días se aprobó una nueva Ley Educativa en España. No seré yo quien pierda mi tiempo en opinar sobre ella pues ríos de tinta (y de bytes) ya se han vertido sobre este tema y creo que cada cual ya tiene su opinión formada. Solo decir que como señalaba el amigo Heráclito, "nunca te bañarás dos veces en el mismo río". Y, así es, pasó, hace tiempo, la oportunidad de haber hecho buenas otras Leyes Educativas anteriores. Ahora toca bañarse en estas aguas, que pese a no gustarme lo turbias que bajan, son las que una mayoría de españoles ha decidido en las urnas. Para otros la turbidez del agua no será tal, y, seguro estoy que las ven cristalinas y potables. Como en botica, de todo hay.

La pena, lo de siempre, Políticos que miran más a los colores de sus sillones que a la Realidad Social que les toca vivir. Políticos, éstos, y también los de antes, que aprueban leyes a solas pues les gusta jugar a aquello de "quién la tiene más grande" y piden consensos, siempre para que los demás estemos de acuerdo con ellos, sin ceder ni un ápice en su razones y decisiones sustentadas por los votos. Bajo nivel.

Pero, pese a la turbidez de las aguas, muchos docentes no pierden el norte, no se dejan llevar por el deterioro del entorno y siguen haciendo del aula, o de sus tareas diarias, ese lugar donde a uno le gusta estar, ese lugar de encuentro con familias o alumnos que piden a gritos, o en silencio, ayuda.

Son muchos los compañeros que no se detienen, que han decidido defender la Escuela de la mejor manera que saben, haciendo que sus alumnos aprendan y sean felices. Dos son los ejemplos que me permito traer aquí, y a los cuales le agradezco, no solo su trabajo, sino las sonrisas y los buenos sentimientos que me han transmitido en estos días.

Uno de ellos se llama Romano García. Hoy le ha dado un sobre cerrado a sus alumnos de 2º de Bachillerato, de los cuales se ha despedido en su clase de Lengua. Las condiciones, no abrirlo. Dentro del sobre...qué importa. Por atrás, una cita, en un lugar y a una hora para dentro de un par de décadas. Alguno faltaremos me decía esta mañana, pero espero que algunos acudan a ese encuentro futuro. A los alumnos, no los vi, pero seguro que hubo algún brillo en sus ojos.

El otro compañero no trabaja conmigo, o mejor dicho, en mi centro. Se llama Pedro Márquez Gallardo y se entrega en cuerpo, alma y tiempo a su tarea como Jefe de Estudios además de explicar Física y Química y ha tenido a bien elegirme de compañero de viaje en un pequeño proyecto de elaboración de documentos. Proyecto, este ultimo, que entrega a la RED para que quien quiera use y disfrute. Animo desde aquí a alguien de nuestra Administración Educativa, o de otras, o de donde sea, se tengan en cuenta este tipo de trabajos y se oiga más a este tipo de personas.

Si se escuchase mucho más a docentes como Romano, Pedro, u otros muchos con los que tengo el placer de compartir espacio y redes, seguramente Heráclito tendría que reconsiderar su frase y las aguas educativas serían más tibias y cristalinas.

jueves, 31 de enero de 2013

Indefensión Aprendida

Vaya entrada para reactivar los fuegos de esta Fragua. El título del mismo se refiere a:
La indefensión aprendida es un tecnicismo que se refiere a la condición de un ser humano o animal que ha aprendido a comportarse pasivamente, sin poder hacer nada y que no responde a pesar de que existen oportunidades para ayudarse a sí mismo, evitando las circunstancias desagradables o mediante la obtención de recompensas positivas....(Fuente Wikipedia)
Recomiendo, antes de ver el vídeo que dejo al final de la entrada, un pequeño examen de conciencia que nos traslade a las ocasiones en las que en el aula hemos puesto una misma tarea para todos los alumnos (pese a la gran diversidad del aula) y percibimos, e incluso aceptamos (en silencio) que a tal o cual chico o chica no le vino bien ese tipo de tarea. No era la adecuada para él/ella y por no disponer de tiempo, voluntades o habilidades no pudimos adaptarla a su nivel (o su percepción) y pese a que a la hora de evaluar dicha tarea ajustamos nuestra nota, no pudo ser y la cuestión final del juicio de la evaluación dio negativo.

Si algo nos caracteriza a los seres humanos, y nos diferencia de los reptiles, es la capacidad de empatizar, la disposición de ayuda o apoyo que tenemos hacia los más débiles, hacia situaciones que no ponen en peligro nuestro yo animal y que permiten que aparezca lo que realmente nos diferencia de todos los "bichos",  la posibilidad de no dejar en la estacada a alguien por ser diferente o por venir de un lugar diferente. Atender a la diversidad en cualquiera de sus variedades en la escuela es necesario y obligatorio, y no hacerlo siendo conscientes de ello, a mi juicio, deja entrever que pervive, y mucho,  aun nuestro cerebro de lagarto.

Que nada, solo eso, que en estos días de crisis económica y social, tengamos en cuenta cuestiones como esta a la que hace referencia el vídeo sacando cada uno conclusiones que considere.

viernes, 21 de septiembre de 2012

De nuevo...Ley de Educación

Se confirma aquello de "tenemos un dilema los docentes".

Hoy en prensa se confirma la que parece será la séptima ley orgánica de la democracia española en el ámbito educativo (Ley de Mejora de la Calidad Educativa :LOMCE) .

No conozco aun los pormenores de este documento. Por ahora, y según el cristal con el que se mire  las opiniones que subyacen de él son variopintas, desde una "vuelta a las aulas de los 60", la reforma que "suprime la selectividad", o la reforma que "acabará con el fracaso escolar". Sin sorpresas, cada cual arrima el ascua a su sardina, y la prensa y los medios, enarbolan pendones sobre lo necesaria o segregadora que puede llegar a ser esta ley. Como siempre.

Uno visita las redes sociales, y por allí, alumnos y profesores no andan muy contentos. De nuevo, como antaño, se acude a grandes titulares ideológicos, a grandes y altisonantes comentarios para dar fe de lo mismo de siempre: "Yo mando, estoy legitimado por las urnas, y quiero dejar para la historia mi ideario en forma de ley". Pues nada, allá vamos.

Pena da, como siempre en este joven democrático país, que rojos, azules y naranjas no sean capaces de sentarse alrededor de una mesa (o en alguna sala de profesores) y se pongan de acuerdo en las cuestiones más básicas a la hora de tomar decisiones en algo tan serio como es este tema. Pena da, que los que realmente pagarán estos desacuerdos sean los que van a asumir en sus carnes las bondades o maldades de esta Ley.

martes, 22 de mayo de 2012

Enseñando con el ejemplo

Hoy es 22 de mayo de 2012. Primavera.

Muchos alumnos y alumnas están aprendiendo hoy una lección importante. Algunos de sus profesores y maestros también. Sus padres, espero, sabrán sacar las conclusiones oportunas de lo que está pasando hoy en las aulas de sus hijos.

Las aulas están VACÍAS, no hay verbos, ni sumas, ni ecuaciones de segundo grado. No hay mapas conceptuales, ni gráficos. Hoy nadie le dirá a sus alumnos que se sienten correctamente, que no coman chicle mientras hablan. Y probablemente pocos reciban hoy la clase esa que les motive para ser médicos, abogados, ingenieros, o cualquier otra profesión.

La clase de hoy está afuera, a modo de ACTIVIDAD EXTRAESCOLAR. Deben tomar nota, ser escrupulosos y críticos y sacar conclusiones sobre las circunstancias que hoy han hecho que muchos de sus docentes se hayan enfundado una camiseta verde, una bandera o lo que ellos estimen apropiado para defender algo que está en la MESA DE LAS APUESTAS, y que los grandes números y los insaciables mercados intentan poner en en entredicho. La Educación.

No quiero ni ponerle adjetivos, pese a ser un pleno defensor de la Enseñanza Pública, no es ese mi deseo ahora, el de adjetivar algo tan importante para esta sociedad. El daño que se le hace a la EDUCACIÓN,  es global. Algunos, tal vez en primera instancia salgan beneficiados y pesquen en río revuelto, pero, a la larga, TODOS SALDREMOS PERJUDICADOS, si no somos capaces de darle el justo valor a la cuestión que hoy nuestros alumnos y alumnas están aprendiendo.

sábado, 12 de mayo de 2012

Tenemos un dilema los docentes

Un tranvía corre fuera de control por una vía. En su camino se hallan cinco personas atadas a la vía por un filósofo malvado. Afortunadamente, es posible accionar un botón que encaminará al tranvía por una vía diferente, por desgracia, hay otra persona atada a ésta. ¿Debería pulsarse el botón?
Tenemos un dilema. Los docentes nos encontramos con un problema que puede resolverse mediante dos soluciones, ninguna de las cuales es completamente aceptable.

Me viene a la cabeza la cuestión del tranvía, y su famoso dilema, con estos días tan turbulentos que tenemos donde los recortes, las reformas laborales, la ratio, las vacaciones del profesorado, y sobre todo la importancia de la educación, se entremezcla con acciones, primas de riesgo,  crecimiento o austeridad, mala gestión o mala herencia...pero, no me me iré por las ramas, y volveré al asunto de nuestro dilema.

Todo apunta que el curso próximo habrá menos docentes y más niños por aula, agravada esta cuestión por una "tardía" incorporación de "sustitutos" si el profesor titular se pone enfermo y el medico (del cual nadie duda de su profesionalidad) le da la baja laboral. Este sería el tranvía que viene por la vía, con esta carga.

Tenemos una vía llena de niños, no todos excelentes, muchos con problemas de aprendizaje que necesitan atención individualizada. Tenemos clases que van a ser más difíciles de "gestionar" por su mayor número de alumnos de estos días que no tiene que ver con los de años anteriores. Tenemos menos recursos humanos y materiales.  También, en esa vía,  hay docentes que están hartos de, por ser funcionarios, ver como les "recortan"  sueldos y aumentan horas. Docentes que trabajan en sus casas corrigiendo tareas, elaborando materiales, rehaciendo cada día su "librillo" pues su materia prima de trabajo cambia muy rápido. Docentes que asumen Actividades Extraescolares con alumnos con gran responsabilidad y tesón. Docentes que para algunos sectores de la sociedad deberían trabajar más pues tienen demasiadas vacaciones. Docentes que se forman para que sus alumnos sean mejores y para así ellos ser mejores docentes. Profesores y Maestros que en demasiadas ocasiones se convierten en la principal referencia educativa de muchos niños y niñas pues sus familias están un "pelín" desestructuradas. Docentes que enseñan a sentarse bien, a no gritar, a respetar a compañeros y a crecer en libertad y respeto. Por esa vía va el tranvía a toda velocidad dispuesto a arrollar todo.

Existe un botón para presionar y cambiar de vía.

En la otra vía hay conformismo, hay un "ande yo caliente y ríase la gente", una preocupación por lo de cada uno, un mirar solamente a dos palmos de nuestras narices, un mirar atrás y echar culpas o un mirar adelante y hacer lo mismo, un circulo vicioso que solo genera más y más conformismo.

Un dilema, si señor, tenemos un dilema.

sábado, 28 de abril de 2012

Educación Publica y Crisis

Ocurrió, el Real Decreto - ley 14/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo. Y cada comunidad está ya manos a la obra con lo que de este decreto lleva dentro.

La prima de riesgo, los vaivenes de la bolsa, las agencias de calificación, lo que dejaron los que se fueron, lo que trajeron los que vinieron, lo que le molesta a la "gente" las vacaciones de los maestros/profesores, la valoración de la profesión docente entre la población..., cuantas cosas.

No pienso buscar culpables, no pienso hacer juicios de valor sobre el antes de ese Real Decreto. Solo relacionaré esos nubarrones negros que asoman por el horizonte de los que hasta hace poco se denominaba Educación Publica:
  • Aumento posible de la ratio por aula a números de otros tiempos con niños de ahora.
  • Dos horas más lectivas por profesor.
  • 10 días lectivos sin profesor que se da de baja, y notificación al cabo de estos días para cubrirla. (Se acabó el cubrir las bajas de 15 días de nacimientos y casamientos).
  • Posibilidad de eliminar lineas de Bachillerato en un Centro si no son rentables
Una escuela con más niños en las aulas, con menos profesores, con clases sin profesor cuando otro se da de baja y con menos optatividad y posibilidades de futuro.

Los alumnos de sobresaliente y notable sabrán nadar en estas aguas (eso espero), pero los de los aprobados raspados, los que andan en la linea que separa el éxito y el fracaso, los que necesitan un poco más de eso que antes se llamaba (espero así siga) atención individualizada, esos...

Ahora estamos en el disparadero, y habrá todo tipo de actitudes y respuestas frente a estos cambios. Un reto en el horizonte, hacer buenos cestos con estas mimbres o dejar que la enseñanza Publica se deteriore y deambule triste por los bajos fondos. Y una reflexión final, en la Concertada Pública y la Privada creo que no habrá tantos nubarrones.

miércoles, 18 de abril de 2012

Pan, Circo y Calidad de Educación

Hace justamente una entrada y al calor del los recortes educativos  por venir uno se afanaba en recordar tiempos que por pasados no fueron mejores, ni que por haber sido propios uno se jacte de haberlos vivido. Lo cierto es que durante estos días la desazón, la incertidumbre y tal vez el desánimo inunda salas de profesores, charlas de café o noches de redes sociales (educativas).


Compañeros que cuestionan con más o menos resignación, sorpresa o "mala ostia", las susodichas que nos quedan por venir y que parece, espero que quien afirma esto, sepa más de docencia que los propios docentes, van a reforzar la "socialización" de los alumnos (van a estar más juntitos) y no se va a producir ni una merma en lo que se viene llamando "Calidad de Educación".

Más alumnos, más horas, más calidad. Esta debía ser una complicada conclusión que nadie hasta este momento había llegado a conjeturar. Con lo fácil que parece, y siempre sin perder el rumbo hacia esa Escuela Pública cada día mejor y de mayor calidad. Pues parece que resuelto.

En el camino, hacia esa excelencia educativa que por supuesto no ha engendrado la Crisis Económica, quedarán, creo,  algunos cadáveres. Nunca se gano una guerra sin muertos. Interinos. Optatividad. Clima Social de los Centros Educativos. Ilusiones. Individualización de la Enseñanza...

Bueno, que no quiero ser yo agorero, pero me da que con estas mimbres, los cestos van a estar pues de aquella manera. Y mientras tanto, en la otra parte del mundo hablando de Elefantes, Acciones Argentinas y demás importancias, que siempre hubo circos.

miércoles, 11 de abril de 2012

Cuando eramos pequeños...

Cuando eramos pequeños. Cuando atravesábamos con dudas y sinsabores la azarosa adolescencia.

Cuando estábamos estudiando en clases con más alumnos que ahora. Cuando conocías a algún alumno que repitió 4 veces 1º de BUP (3º ESO al cambio). Cuando no había actividades extraescolares y la mili te hacía un hombre (lo siento por vosotras, las de aquellos tiempos). Cuando había palmetas y clases de clases, el A, el B y allí, al fondo del pasillo, los "mataos" del C. Cuando los mejores profes les impartían clases a los mejores alumnos. Cuando no había ACNEEs, o al menos no los veíamos. Cuando había escaleras y las sillas de ruedas no iban al cole. Cuando no existía la dislexia, ni los niños hiperactivos. Cuando las ostias, y no todas consagradas. Cuando los muy deficientes.

Uno mira atrás con desazón, y recuerda los nombres de muchos compañeros que no continuaron sus estudios -no todos valen para estudiar decían sus padres o sus profesores-, y recuerda también a los empollones/as, a los pelotas, a las atrevidas, a los golfillos. Recuerda uno la complejidad de esta edad donde se cristaliza la personalidad de los que luego serán adultos. Recuerda amigos que jugaron con la droga, y cayeron. Recuerda amigos que se iniciaron a ciegas en el sexo, y se dieron de bruces. Recuerdo poco inglés y algún Spectrum negro con el que jugábamos al ajedrez.

Pues nada, espero que esos sucesos queden en los recuerdos.

Ratios razonables. Orientación Académica. Actividades fuera del aula. Diálogo y comprensión, y empatía. Heterogeneidad como algo positivo. Docentes de Primera para todos. Idiomas. Nuevas Tecnologías para nuevos tiempos. Desdobles y apoyos para los que más lo necesitan. Accesos y centros adaptados. Atención a la diversidad.

Mala cosa cuando se le pone precio a estas cuestiones y se "hipoteca" la Educación con mayúsculas. Mala cosa cuando pensamos que son estás las cuestiones que van a llenar de verde el panel de las Bolsas o a "tranquilizar" (curioso término) a los de la prima de riesgo.

Que lo dicho, espero que esos recuerdos sigan en el lugar que les corresponde.

lunes, 6 de febrero de 2012

¿Cómo mejorarías tu escuela en 300 palabras?

Empieza el 2012, también aquí, entre las ascuas aun calientes de la fragua.
Ya en alguna otra ocasión aporte mis letras al objetivo de http://purposedes.org, esta vez, y con la que está cayendo nos preguntan ¿Cómo mejorarías tu escuela en #300 palabras?.
Allá voy.

Mi escuela mejoraría, y mucho, si las personas que definen las lineas maestras de su funcionamiento fueran maestros, profesores que supieron, y saben, usar la tiza, o la pizarra digital con maestría y que con cualquiera de las metodologías que usen, intentan mejorar el futuro de sus alumnos, que son para él o para ella ese folio en blanco donde se comienza a escribir un poema y  tras varios tachones y enmiendas ve como las rimas hacen que se conmueva el que luego las lee.

Mi escuela mejoraría si no fuera moneda de cambio ni lugar de desahogos de políticos que ven en ella un lugar para salir en la foto. Una escuela en la que por encima de todo primasen los alumnos y alumnas que serán nuestro Futuro. Una escuela como punto de partida de una sociedad mejor, más humana, menos condicionada por los “rendimientos” y/o los “beneficios” de “nosequé” reformas o programas.

MI escuela mejoraría si fuese un lugar de oportunidades, de deseos, de ganas de construir, donde las familias, los docentes y las administraciones navegasen en el mismo barco, donde cuando el viento azota, TODOS, sin miedo y sin flaquezas se aferran a las cuerdas para que no se rompan las velas y no perdamos el rumbo.

Mi escuela mejoraría si hiciera personas libres y sin rencores.

martes, 30 de noviembre de 2010

¿Para qué enseñamos?

Decía yo hace algún tiempo que esto de la Evaluación y sus sinsabores era algo que, siempre a mi juicio, a lo que no se le miraba de frente, algo que como siempre queda o quedaba para finales de trimestre, de curso, de etapa...se convertía en múltiples ocasiones, más en una "suma de" que en un "¿que se ha conseguido?".

De forma perversa preguntaba a "la red" sobre varias cuestiones que, sobre la Evaluación, entonces se me hacían difíciles y hoy siguen estando encima de la mesa. Lourdes Domenech señalaba que "evaluar saca lo peor de nosotros" y abogaba por la coevaluación. Yolanda hablaba mucho sobre Motivación y Esfuerzo y esperaba más respuestas de otros comentaristas. Juan Carlos decía que Calificamos, sumando demasiadas veces solo notas de pruebas y que hemos aprendido poco, nosotros, los profesores. Pedro, apostaba por las Competencias y señalaba la necesidad de trabajar en grupos y cambiar nuestros esquemas. Jaume ponía algo de carne en el asador y decía que los docentes ya no somos lo que fuimos y deberíamos ser tutores o guías del aprendizaje. Don Juan, mi querido Juan Martín, hablaba de ensayos y errores como forma de aprendizaje. Mi estimado Felipe, tiró de manual y se preguntaba ¿Para qué enseñamos?, ¿cuál es el objetivo último de nuestro trabajo?. Mabel, ponía el acento en la llamada de atención que nos hacen los niños diciendo que no se enteran...

No dejo de sorprenderme por la cantidad de buenas ideas que uno lee o escucha cada día. Pero, que poco hacen cambiar las cosas esa ideas.  Y abro de nuevo esta entrada a comentarios de todos. Me gustaría que se contestase a Felipe, a ese "¿Para qué enseñamos?", os animo. Mientras llegan respuestas dejo la mía.

Enseño, lo que puedo, para que mis alumnos/as tengan inquietud, curiosidad y ganas de hacerse preguntas. Para hacerlos más críticos con su entorno, con lo cotidiano, con lo que cada día oyen o ven. Enseño para crecer yo, viendo como ellos crecen. Enseño para que las oportunidades se repartan de forma más equitativa entre todos esos adolescentes llenos de dudas. Enseño por que creo que conocer más y aprender más hace más feliz a las personas. Solo por eso.

¿Para qué enseñas tú?

domingo, 20 de junio de 2010

Cerrando círculos

Hace tiempo que leo a Saramago, a Don José. Sus libros, algunos con tapas ya raídas, vuelven  incansablemente a mis manos, y a veces, de forma casi inconsciente se quedan en mi mesilla para, de nuevo, ser leídos.

No es uno muy de idealizar, ni de mitificar personas o cosas. Pero si que es cierto que hay ciertas cuestiones con las que uno empatiza más o menos. Mi "gusto" por Portugal ya lo he referido alguna vez en estas ensoñaciones, y tal vez, parte de esa "pasión" sea responsabilidad de Don José.

Hoy, ya ayer, se cerró un círculo. Siempre me hubiese gustado charlar con este hombre y alguna vez de la mano de Ángel Campos, pudo haber ocurrido. Aquella vez no pudo ser. Hoy, en Lisboa,  esta vez junto a un buen amigo Juan Carlos Doncel, al menos le pude decir "Buen viaje".

sábado, 19 de junio de 2010

El viajero vuelve al camino

¿Se acabó el viaje Don José?
No es verdad. El viaje no acaba nunca. Sólo los viajeros acaban. E incluso estos pueden prolongarse en memoria, en recuerdo, en relatos. Cuando el viajero se sentó en la arena de la playa y dijo: "no hay nada más que ver", sabía que no era así. El fin de un viaje es sólo el inicio de otro. Hay que ver lo que no se ha visto, ver otra vez lo que ya se vio, ver en primavera lo que se había visto en verano, ver de día lo que se vio de noche, con el sol lo que antes se vio bajo la lluvia, ver la siembra verdeante, el fruto maduro, la piedra que ha cambiado de lugar, la sombra que aquí no estaba. Hay que volver a los pasos ya dados, para repetirlos y para trazar caminos nuevos a su lado. Hay que comenzar de nuevo el viaje. Siempre. El viajero vuelve al camino. (Viaje a Portugal, José Saramago)
Pues buen viaje, maestro.

sábado, 29 de mayo de 2010

Rocinante y el 5%

Coincidirán los que esto leen con el que esto escribe, que éste, el país del la piel de toro, es un país de Quijotes. O al menos eso parece cuando uno lee la prensa, ve la TV o se pierde entre las editoriales de los periódicos (por supuesto digitales).

Pues, si así es, Don Quijote anda con la lanza un poco (a ver que adjetivo usar para no dañar tan ilustre figura de nuestra cultura) "desafilada" o roma, diría algún insigne académico con aires también quijotescos. Zapatero o Rajoy, o cualquiera de nuestros benefactores políticos no dan "pie con bolo", sus lanzas no "pinchan". Y además, mucho me temo, se parecen, cada vez más, a nuestro Sancho en busca de su "ínsula" repleta de riquezas como lugar donde dormitar en sus últimos días.

Algún funcionario lector podría decir que a él si que le han "pinchado", y que hará revoluciones en busca de ese 5% perdido. Otros, reirán de ese descuento salarial y acusarán de insolidarios a los que puesto fijo tienen. Para todo habrá.

Pues yo, que me gusta más la paralela que la tangente, me preocupo por Rocinante, que nadie se acuerda de él.

sábado, 27 de marzo de 2010

Evaluar y ser evaluado

Llevo unos días intentando escribir algo de las Evaluaciones, o de las Sesiones de Evaluación, o de la forma en que se enfoca este tema con el paso del tiempo. Es difícil entrar directamente al meollo de la cuestión y no herir sensibilidades, o pecar de Demagogia. Se me hace complicado mantener cierta objetividad a la hora de pronunciarme sobre lo importante que este tema es y lo poco que se revisa en nuestra experiencia diaria.

Es por todo lo anterior, por lo cual solo me atreveré a lanzar al viento, o al "mundo matrix de los bites" unas cuantas de cuestiones en voz alta:
  • ¿Evaluamos o Calificamos?.
  • ¿Miramos a nuestras programaciones a la hora de evaluar o sólo sumamos notas de exámenes?.
  • ¿Evaluamos en Competencias?.
  • ¿Aprobamos más, para tener menos problemas y menos burocracia a posteriori?
  • ¿Aprobamos menos, para mantener esa cuerda tensa, pese a que si se rompe siempre lo hace por el lugar más débil?.
  • ¿Evaluamos las TIC?.
  • ¿Nos hemos olvidado ya de los conceptos y solo nos dedicamos a los procedimientos y actitudes, vestidos ahora en forma de Competencias?
Difícil e importante tarea la de Evaluar, y cómo no, la de ser al mismo tiempo, Evaluado.