martes, 9 de junio de 2009

Del fin de curso y la docena de huevos

No se bien cómo serán los finales de curso en otros lugares. Por aquí, por donde el que escribe, desarrolla sus tareas, trabaja, la cosa anda un poco...digamos, sin acritud, enredada.

Becas.  Donde, curiosamente, en demasiadas ocasiones hay que ir a por los alumnos/as casi con lazo, para que no se queden sin rellenar la "difícil" solicitud que le permitirá disponer, si la resolución lo estima acertado de esas mochilas repletas de pesados, pero gratuitos libros.

3102331419_093b94209a_mSolicitudes varias, matrículas, memorias, inventarios, papeles de la más diversa índole que cuando el calor aprieta, y por aquí lo hace, se nos hacen "pesados pergaminos" con dudosa funcionalidad ulterior.

Además, para llenar esta copa del desasosiego, propio de la época y antes del disfrute de las merecidas vacaciones, nos someten-fríen a encuestas de todo tipo para, espero, testar, éste,  nuestro sistema educativo.

Conste en acta, que también hay por estos días que cerrarlas, que no me quejo de nada, que no caeré en las zarpas de los que fácilmente serían capaces de afirmar que los profesores tienen muchas vacaciones y trabajan poco. Falsos y dañinos tópicos, que acompañan en ocasiones y por épocas a los trabajos o tareas de las personas.
(Que malo el portero de fútbol, que no paró un penalti, e hizo perder a su equipo).

En fin, que por evaluar el fin de curso, echo de menos, desde las familias, desde el alumnado, desde el profesorado, y desde las administraciones educativas, esa, digamos, pregunta, en tono positivo, ¿fue todo bien?, ¿aprendieron mucho los chicos/as?. Echo de menos reflexiones sobre como motivar más a un alumno/a que está desmotivado/a, o incluso, sobre como conseguir que un profesor/a no se desmotive ante, a veces, tanta desmotivación.

Y, por cierto, me acuerdo de un conocido, que cada vez que iba al médico, le llevaba una docena de huevos, y éste al tiempo agradecido que sorprendido, le decía que no era necesario, que él estaba realizando su trabajo. No sirvan estas reflexiones para llenar las casas, de los profesores,  de huevos, pasteles u otras prebendas, pero...¿que tal estaría aquello de decir...Gracias?.

Buen fin de curso a todos.