jueves, 20 de noviembre de 2008

Saldar cuentas

Hace un poco más de un año decidí abrir este blog con la idea de recoger cuestiones sobre las nuevas tecnologías, sobre la educación y sobre lo que me llamase la atención de este increíble mundo que se abre detrás de estas pantallas.

Mi abuelo era herrero, tenía una fragua donde yo, de pequeño, intentaba con más o menos éxito insuflar aire desde el fuelle a las brasas para que el hierro pudiese ser modelado por el herrero y, con firmes golpes de martillo primero, y suaves retoques después, como un mago, creaba una reja, un balcón, o una azada.

martilloLe puse al blog el nombre de "La fragua" por aquel lugar, y el apellido "del Tic" por estar durante su nacimiento desempeñando las labores de Coordinador Tic de mi centro.

En esta fragua me he encontrado muchos amigos, lectores más o menos fieles, y visitantes de todas partes del mundo. Aquella, la otra, la de mi abuelo, también tenía una ventana y diariamente vecinos, amigos y clientes iban y venían asomandose a ella, como ahora los que leeis esto os asomáis a esta.
Pues eso, que nunca expliqué la razón de la nomenclatura de este pequeño proyecto, y ya iba siendo hora de saldar cuentas.

Me permito la licencia, si el paciente lector quiere, y dispone de algún proyecto parecido a éste, de solicitarle la razón de los nombres, de animarle a escribir en sus blogs, que seguramente yo leo, la etimología de esos títulos que de tarde en tarde me avisan en mi lector de rss.