Mi abuelo era herrero, tenía una fragua donde yo, de pequeño, intentaba con más o menos éxito insuflar aire desde el fuelle a las brasas para que el hierro pudiese ser modelado por el herrero y, con firmes golpes de martillo primero, y suaves retoques después, como un mago, creaba una reja, un balcón, o una azada.
Le puse al blog el nombre de "La fragua" por aquel lugar, y el apellido "del Tic" por estar durante su nacimiento desempeñando las labores de Coordinador Tic de mi centro.En esta fragua me he encontrado muchos amigos, lectores más o menos fieles, y visitantes de todas partes del mundo. Aquella, la otra, la de mi abuelo, también tenía una ventana y diariamente vecinos, amigos y clientes iban y venían asomandose a ella, como ahora los que leeis esto os asomáis a esta.
Pues eso, que nunca expliqué la razón de la nomenclatura de este pequeño proyecto, y ya iba siendo hora de saldar cuentas.
Me permito la licencia, si el paciente lector quiere, y dispone de algún proyecto parecido a éste, de solicitarle la razón de los nombres, de animarle a escribir en sus blogs, que seguramente yo leo, la etimología de esos títulos que de tarde en tarde me avisan en mi lector de rss.

