lunes, 6 de febrero de 2012

¿Cómo mejorarías tu escuela en 300 palabras?

Empieza el 2012, también aquí, entre las ascuas aun calientes de la fragua.
Ya en alguna otra ocasión aporte mis letras al objetivo de http://purposedes.org, esta vez, y con la que está cayendo nos preguntan ¿Cómo mejorarías tu escuela en #300 palabras?.
Allá voy.

Mi escuela mejoraría, y mucho, si las personas que definen las lineas maestras de su funcionamiento fueran maestros, profesores que supieron, y saben, usar la tiza, o la pizarra digital con maestría y que con cualquiera de las metodologías que usen, intentan mejorar el futuro de sus alumnos, que son para él o para ella ese folio en blanco donde se comienza a escribir un poema y  tras varios tachones y enmiendas ve como las rimas hacen que se conmueva el que luego las lee.

Mi escuela mejoraría si no fuera moneda de cambio ni lugar de desahogos de políticos que ven en ella un lugar para salir en la foto. Una escuela en la que por encima de todo primasen los alumnos y alumnas que serán nuestro Futuro. Una escuela como punto de partida de una sociedad mejor, más humana, menos condicionada por los “rendimientos” y/o los “beneficios” de “nosequé” reformas o programas.

MI escuela mejoraría si fuese un lugar de oportunidades, de deseos, de ganas de construir, donde las familias, los docentes y las administraciones navegasen en el mismo barco, donde cuando el viento azota, TODOS, sin miedo y sin flaquezas se aferran a las cuerdas para que no se rompan las velas y no perdamos el rumbo.

Mi escuela mejoraría si hiciera personas libres y sin rencores.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Las cartas están sobre la mesa, ahora toca jugarlas

Volvemos al trabajo. Enredados en un intencionado, a mi juicio, debate sobre las horas de trabajo de los profesores. Mal comienzo. La crisis provoca este tipo de titulares y la carnaza sobre nuestros horarios, vacaciones e implicación laboral es rápidamente secundada por todo tipo de tiburones que en el fondo solamente buscan remover las aguas para poder pescar mejor.

Volvemos al trabajo con una noticia que parece alegrar a familias y docentes, al menos esa es la sensación que uno percibe en la red y en su entorno. Las pruebas extraordinarias a septiembre. Ahora, las familias tendrán dos posibilidades, pagar clases particulares para sus niños y niñas en el verano, o demandar a la administración algún tipo de Plan de Refuerzo que al tiempo que mejora el fracaso escolar (amen), les "quite" a sus adolescentes unas horas de sus casas cuando el estío hace de las suyas. Sobre los resultados de estas pruebas extraordinarias en junio o en septiembre prefiero no hacer vaticinios, pero...que difícil es conjugarlas con aquello que, ¿aun sigue en vigor?,  de la Evaluación Continua. El tiempo y los resultados darán o quitaran razones, pero cierto es que el profesorado tendrá más tiempo en junio para acabar sus vertiginosas programaciones y muy a principios de septiembre deberá estar en los centros enjuiciando las tareas y aprendizajes de los chavales y chavalas tras los tiempos del calor. Espero que esto último, la incertidumbre (los números)  sobre los chicos/as que pasan curso o titulan, no enturbie las negociaciones de plantilla que los directores ahora realizan a finales de junio, y ello conlleve a inicios de curso con plantillas incompletas o descompensadas.

Pues nada, que estamos de nuevo aquí, con muchas novedades políticas, económicas y sociales, pero como siempre con alumnos y alumnas que lo que esperan es aprender y ser felices. Eso espero yo también. Salud

jueves, 26 de mayo de 2011

La empatía, el propósito de la educación y 500 palabras

Fenomenal idea la de Purposed/ES.

Estos días escuchaba en una tertulia de radio sobre lo difícil que parece que le supone a los periodistas, o a los políticos,  ponerse de acuerdo en algo, sobre su falta de corporativismo, si se puede hablar de esto con estos “gremios”. Las razones, decían los tertulianos, pues las ideológicas, las dinerarias, o ese “la razón es siempre la mía”.  Yo, docente, trasladaba a nuestro campo ese debate y me flagelaba con las mismas razones por las cuales los “maestros” no somos capaces de hacer más cosas en una misma dirección.

Discutimos, por encima de las leyes que debemos cumplir sobre si contenidos o competencias, sobre si actitudes o respeto, sobre los exámenes o lo que cada uno entiende por evaluación continua. Lo que para unos es falta de respeto, para otros es espíritu crítico. Las sesiones de evaluación mejor cortas y pocas, y si alguien abunda sobre las decisiones a tomar, de forma conjunta, sobre un alumno, aun oímos algunas frases lapidarias que pesan como losas e impiden, en ocasiones ver luz al final del túnel. Seguimos enfrascados en viejas batallas dialécticas sobre educación versus enseñanza (yo no estudié una carrera para educar a este niñato, que lo haga su padre). Cada maestrillo tiene su librillo, pero aun algunos lo tienen escondido y no lo comparten para mejorar al resto, y en ocasiones, los que necesitan aprender solo ven en la experiencia algo añejo y sin sentido. Otras veces, la obligada “atención a la diversidad” se queda solo en papeles que acompañan al expediente académico de niños y niñas etiquetados por no se que moda o tendencia psicológica.

Hace falta PENSAR, analizar si nuestras clases son “productivas” y de forma lo más objetiva posible, propiciar un cambio en ellas si fuera necesario (en demasiadas ocasiones lo es). Sabemos que la mayor parte del aprednizaje de nuestro alumnos se desarrolla fuera del aula, pero nos cuesta horrores salir de ella para mostrar otras formas de hacer las cosas. Tal vez sea un poco atrevido, perdonenme si ofendo,  pero creo que nos falta bastante empatía hacia los alumnos, olvidamos rápido que hace unos años fuimos como ellos.

Pero...¿cuál es el propósito de la educación?, ¿esa era la pregunta?. Pues, veamos, debería decir, educar en los valores, espíritu crítico, fomentar el esfuerzo personal, trabajar en grupo, bla, bla, bla, seguro que los que lean sabrán añadir más objetivos. Yo me atrevería a decir, sin riesgo de equivocarme, que el propósito lo conocemos todos, pero lo que nos hace falta es ponernos de acuerdo para remar todos en la misma dirección, en la de una enseñanza funcional, cercana a nuestros alumnos (de su tiempo), motivadora, que fomente el esfuerzo y la creatividad, que respete lo diferente y lo vea como una posibilidad de crecer (o aprender) más.

Ver el vaso, medio lleno o medio vacío, tal vez, al final, solo sea esa la cuestión. Este año tengo un buen grupo de alumnos en un curso, recogo buenos resultados con esfuerzos similares a otros años donde, con similar inversión por mi parte,  solo recogí números rojos.

jueves, 24 de marzo de 2011

CORTOS TRANSVERSALES

Taller elaborado por los alumnos de 2º de Bachillerato de Ciencias para las Jornadas Interdisciplinares 2011 en el IES Sierra de San Pedro, celebradas el 23 de marzo de 2011
A modo de guía:

Vamos a recorrer a través de 5 cortos, de eso va el taller, algunos de los Temas Transversales al currículo. ¿Que no sabes que son temas transversales...?. Pues intentaremos que “adivines”, precisamente a través de estos “pequeños trozos de cine”, alguno de estos posibles temas. Al final de cada corto, puntúa (de cero a diez), y expresa, con una palabra, solo una palabra, y de forma anónima lo que te sugiera el corto que has visto.

Prólogo al corto 1 (Human Planet)
Vivimos, vives, en un planeta al cual nos hemos adaptado en casi todos los climas, situaciones y circunstancias. Vivimos en un “planeta humano”. Esta es una pequeña ventana al mundo donde TU VIVES...¿Qué te sugiere?.


Prólogo al corto 2 (Conciencia Ecológica)
Es cierto que nos adaptamos a nuestro planeta, pero también, lo usamos, lo consumimos, lo desgastamos... ¿Crees que los animales que salen en el corto toman las decisiones que toman por ellos o por nosotros?
¿Que palabra te sugiere este corto?.


Prólogo al corto 3 (El viaje de Said)
Una de las grandes cuestiones actuales que creemos no debe pasar desapercibida es la diferencia entre los lugares donde uno nace y lo que ello implica en el futuro de las pesonas. Said es feliz, pero...¿Serías capaz de realizar un viaje como él?. No olvides en pensar en tu “palabra resumen”.



Prólogo al corto 4 (La leyenda del Espantapájaros)
Vivimos en un mundo de TÓPICOS. Una vez, preguntaron a niños, en primaria, sobre la opinión que tenían respecto a la siguiente pregunta ¿Qué piensas de que maten a los negros y a los bomberos?. La respuesta de los inocentes chiquillos fue otra pregunta. ¿Y a los bomberos porqué?.
Varios son los tópicos que veremos en este corto, identifícalos y no olvides de encontrar la palabra que te sugiere el video.


Prólogo al corto 5 (Sebastian Vodoo)
Seguro que sabes qué es el vodoo, el mal de ojo, los conjuros y esas cuestiones de mágia y esoterismo. Pero, y si los implicados en estas historias cobrasen vida y pensaran por si mismos y en los demás. Un acto de entrega máxima. Entregar la vida propia para salvar al resto. ¿Lo harias tú por los tuyos?.  No olvides en pensar en tu “palabra resumen”.


Gracias y ya os daremos los resultados de esta “peculiar” encuesta de videos.
Por cierto, ¿te atreverías a decir que es un Tema Transversal en Educación?.

Gracias a ellos por dejarme estar con ellos.

martes, 30 de noviembre de 2010

¿Para qué enseñamos?

Decía yo hace algún tiempo que esto de la Evaluación y sus sinsabores era algo que, siempre a mi juicio, a lo que no se le miraba de frente, algo que como siempre queda o quedaba para finales de trimestre, de curso, de etapa...se convertía en múltiples ocasiones, más en una "suma de" que en un "¿que se ha conseguido?".

De forma perversa preguntaba a "la red" sobre varias cuestiones que, sobre la Evaluación, entonces se me hacían difíciles y hoy siguen estando encima de la mesa. Lourdes Domenech señalaba que "evaluar saca lo peor de nosotros" y abogaba por la coevaluación. Yolanda hablaba mucho sobre Motivación y Esfuerzo y esperaba más respuestas de otros comentaristas. Juan Carlos decía que Calificamos, sumando demasiadas veces solo notas de pruebas y que hemos aprendido poco, nosotros, los profesores. Pedro, apostaba por las Competencias y señalaba la necesidad de trabajar en grupos y cambiar nuestros esquemas. Jaume ponía algo de carne en el asador y decía que los docentes ya no somos lo que fuimos y deberíamos ser tutores o guías del aprendizaje. Don Juan, mi querido Juan Martín, hablaba de ensayos y errores como forma de aprendizaje. Mi estimado Felipe, tiró de manual y se preguntaba ¿Para qué enseñamos?, ¿cuál es el objetivo último de nuestro trabajo?. Mabel, ponía el acento en la llamada de atención que nos hacen los niños diciendo que no se enteran...

No dejo de sorprenderme por la cantidad de buenas ideas que uno lee o escucha cada día. Pero, que poco hacen cambiar las cosas esa ideas.  Y abro de nuevo esta entrada a comentarios de todos. Me gustaría que se contestase a Felipe, a ese "¿Para qué enseñamos?", os animo. Mientras llegan respuestas dejo la mía.

Enseño, lo que puedo, para que mis alumnos/as tengan inquietud, curiosidad y ganas de hacerse preguntas. Para hacerlos más críticos con su entorno, con lo cotidiano, con lo que cada día oyen o ven. Enseño para crecer yo, viendo como ellos crecen. Enseño para que las oportunidades se repartan de forma más equitativa entre todos esos adolescentes llenos de dudas. Enseño por que creo que conocer más y aprender más hace más feliz a las personas. Solo por eso.

¿Para qué enseñas tú?

domingo, 20 de junio de 2010

Cerrando círculos

Hace tiempo que leo a Saramago, a Don José. Sus libros, algunos con tapas ya raídas, vuelven  incansablemente a mis manos, y a veces, de forma casi inconsciente se quedan en mi mesilla para, de nuevo, ser leídos.

No es uno muy de idealizar, ni de mitificar personas o cosas. Pero si que es cierto que hay ciertas cuestiones con las que uno empatiza más o menos. Mi "gusto" por Portugal ya lo he referido alguna vez en estas ensoñaciones, y tal vez, parte de esa "pasión" sea responsabilidad de Don José.

Hoy, ya ayer, se cerró un círculo. Siempre me hubiese gustado charlar con este hombre y alguna vez de la mano de Ángel Campos, pudo haber ocurrido. Aquella vez no pudo ser. Hoy, en Lisboa,  esta vez junto a un buen amigo Juan Carlos Doncel, al menos le pude decir "Buen viaje".

sábado, 19 de junio de 2010

El viajero vuelve al camino

¿Se acabó el viaje Don José?
No es verdad. El viaje no acaba nunca. Sólo los viajeros acaban. E incluso estos pueden prolongarse en memoria, en recuerdo, en relatos. Cuando el viajero se sentó en la arena de la playa y dijo: "no hay nada más que ver", sabía que no era así. El fin de un viaje es sólo el inicio de otro. Hay que ver lo que no se ha visto, ver otra vez lo que ya se vio, ver en primavera lo que se había visto en verano, ver de día lo que se vio de noche, con el sol lo que antes se vio bajo la lluvia, ver la siembra verdeante, el fruto maduro, la piedra que ha cambiado de lugar, la sombra que aquí no estaba. Hay que volver a los pasos ya dados, para repetirlos y para trazar caminos nuevos a su lado. Hay que comenzar de nuevo el viaje. Siempre. El viajero vuelve al camino. (Viaje a Portugal, José Saramago)
Pues buen viaje, maestro.