Ojalá así sea. Y como hoy estoy un poco guasón, me permito pedir esos bienes para alumnos, profesores, padres y administraciones educativas, que en mi trabajo tienen mucho que ver. Así, solicito a dioses, destinos, magos o cualquier poderoso hacedor de futuros:
- Pido para alumnos y alumnas dosis doble o triple de esfuerzo, ese que a los padres de hoy les es tan difícil enseñar. Añado a este pedido una pequeña porción de aquello de "educación" en la línea de no tener que repetir tan a menudo el "siéntate bien" o "no me enseñes el chicle para hablar".
- Para profesores/as pido un paquete repleto de toma de conciencia de la situación actual y de "a estos alumnos no los podemos enseñar como nos enseñaron a nosotros", esto último en formato elixir, por su mejor ingestión.
- Para las familias solicito algo más de "es más importante la educación de mis hijos que las vacaciones veraniegas que cada vez son más caras y me obligan a trabajar más y no tener demasiado tiempo para mis hijos. Sin olvidar un agradecimiento especial para las "plaiesteison" y los abuelos".
- Para la administración, algo sencillo, mas dinero para la educación y menos para los que se llevan impunemente.
Pues nada, aquí queda mi petición, con esperanza de que la nieve y sus bondades refraneras me concedan estas rogativas. Si no son concedidas, dejaré de creer en los refranes, que conste.